Si sabes donde encontrarme, no se lo digas a nadie.

Mi vida no tiene espacios, solo grandes ausencias, busque llenarlas durante años, pero fue inutil hacerlo, hoy solo puedo lamentarme de ello, aunque no he encontrado el consuelo.

miércoles, 24 de marzo de 2010

No es a mi....

Hay días excesivamente cabrones, en los que pareciera que a ti no te pasa nada….pero sí te pasa, de refilón, como yo le digo a mi mami siempre que por alguna extraña casualidad me habla a mi teléfono…

“¿oye mami, no te parece que tu siempre me hablas de refilón…?”, si, o sea como que así de pasadita, cuando anda buscando a alguna de sus otras hijas y que supone que esta conmigo.

He andado en una especie como de letargo y shalala, shalala…esquivando las balas en la medida de mis posibilidades, y diciéndome una y otra vez que este año, vaticinado como terrible, a mi no me ha de pasar nada….

Sin embargo el lunes fue un día “sarcástico”, en que sientes que el destino se burla, y te dice, anda tu cabrona mírame bien.

Ese día pasaron cosas malas, primero le quitaron el trabajo al muñe, adiós hasta nuevo aviso a una entrada de dinero, y luego la babosa de la Gaviota que en este momento habita en mi casa, dejó pasar el periodo de tiempo para gestionar su titulación por excelencia académica…¡que idiota!..

Empezaba a regañarla…mientras la veía llorar, … anda tu pendeja, ora te chingas con la pinche tesis; cuando sonó el teléfono.

Era mi hermana la Samaritana aquella que se ocupa de los demás para no ocuparse de su jodida vida, igual llorando, me dijo algo que no es que me importe, bueno si me importa, pero he tratado a lo largo de estos dos años y medio que me valga madre, la neta es que me gusta hacerme pendeja y que todas esas chingaderas que le pasan a los demás… ¿pus a mí qué?, ¿o no?

En ese momento, solo fue una llamada más a las 11:00 de la noche, pero dos horas después, mientras ponía mi cabeza en la almohada hasta el día de hoy….no he podido dejar de pensar en Mariela, aquella pequeña que cuando la miro procuro no verla para que no me duela, mientras me sigue con su cara redonda, sus ojos grandes y oscuros los cuales dejaron de brillar hace dos años y medio, victima del sinsentido de sus padres, pero también verdugo de su madre…cuando con sus escasos seis años le grita con todo el rencor del que es capaz un ser tan pequeño…¡mi papito se fue con Claudia porque estas gorda y estas fea….!

Me imagino en estos momentos su mirada de triunfo al saber que está a punto de recuperar aquello que perdió por culpa de su gorda y fea madre, cuando su papito obtenga su guarda y custodia.

Me pregunto cuando este fuera de nuestro alcance, ¿quien la abrazara como la abraza su madre?, aunque tenga el corazón desecho, acaso sus otros abuelos y sus otros tíos (todos incluyendo al más cabrón o cabrona) llegaran a su lado a toda prisa en los momentos de oscuridad de su papito, como sucede hoy cuando su mamita se hunde.
Mejor aún, quien pedirá mano para consolar si es posible a mi hermana la samaritana, esa que se ocupa de los demás para no ocuparse de su jodida vida.

A mí, que ni me miren.
Si, el destino debe estar doblado de la risa