Si sabes donde encontrarme, no se lo digas a nadie.

Mi vida no tiene espacios, solo grandes ausencias, busque llenarlas durante años, pero fue inutil hacerlo, hoy solo puedo lamentarme de ello, aunque no he encontrado el consuelo.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

De vuelta al Norte

Se vislumbra como un sueño, como un deseo de recuperar algo, pero aún no sé qué.

Mi vida allá transcurrió como un sobresalto, conocí gente nueva y me enamoré de ella, encontré amigas, nunca lo hubiera pensado de mí, pero finalmente tuve amigas.

Por fin en este mundo me sentí querida por alguien que no fuera mi familia.

Hoy me llaman, y lo pienso, en serio que lo pienso y digo que sí, pero no se cuando. Por Dios.

Recuerdo el pueblo, frio, atardeceres mágicos, nubes en el suelo, si en el suelo, ese aire country, montones y montones de aves, nieve en el pórtico.

Si no fuera porque ya escogí el mar, lo elegiría como mi última morada.

Digo que si, y se que tal vez no, muchos compromisos, mucho trabajo, mi familia, mi Distrito Federal, su ruido, el caos, todo tan diferente.

Ultima oportunidad, ¿te vas o te quedas?

No lo sé.
 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Se murió Momita

Así es, murió un 09 de agosto de 2014, un problema cardiaco dicen los doctores.

Tenía su corazoncito roto, literal, le intentaron poner un marcapasos y pafale, no lo resistió.

Lloré durante nueve días su muerte, especialmente en las tardes cuando todos nos reuníamos para rezar el rosario.

Me daba mucho sentimiento oír aquella canción que dice así.

¡Señor me has mirado a los ojos, sonriendo haz dicho mi nombre, en la arena he dejado mi barca, junto a ti buscare otro mar.!

Me la imaginaba, paradita en la arena de alguna playa sonriendo junto a una barcaza y diciéndome adiós con su manita.

Después de aquello, regresé a Chihuahua, a seguir viviendo, y después puse su muerte como pretexto para regresar a la Ciudad de México.

Hoy a más de 3 meses de su ausencia, solo tengo una opresión en el pecho, un sentimiento raro, un dolor en la garganta, como que algo se atora y duele la quijada.

No he vuelto a su sepulcro, desde hace más de un mes, me cuesta regresar al pueblo, sigo pensando en ella, en su risa, en su sarcasmo, en su tristeza, en su dolor.

Dicen los que la conocieron que tuvo una vida horrible y que ya está descansando, yo digo que es una puta chingadera que se haya muerto.

No hay más, solo queda olvidarla o llevarla en el corazón, más bien lo último, no lo sé, duele.

Sin embargo hay momentos en que la recuerdo y solo puedo decir " Te quiero mami", son demasiados hoy que está muerta,.....   no sé si fueron suficientes cuando estuvo viva.

Dios que tristeza.