Si sabes donde encontrarme, no se lo digas a nadie.

Mi vida no tiene espacios, solo grandes ausencias, busque llenarlas durante años, pero fue inutil hacerlo, hoy solo puedo lamentarme de ello, aunque no he encontrado el consuelo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

¡Divino valemadrismo!


Me recuerdo el año pasado en estado catatónico..... así sin más, con breves periodos de lucidez entre imágenes borrosas, metida en un agujero negro tratando de alcanzar la orilla.

Que me llevó a ese estado? No lo sé a ciencia cierta... quizás una enfermedad mental, de esas que pescas por el puro gusto de hacer algo diferente y ¡bolas!   Vas y te chingas la vida, así sin más ...

Tampoco es que me haya repuesto del todo... aunque juro que lo intenté ... conjuros mentales, libros de superación existencial, o como sea que se llamen a esas chingaderas... veladoras de colores.. hablar con las estrellas y los colibríes ... nada que una pagana como yo no consideraría valido... ah y también un viaje al mar de Puerto Progreso para ponerme en estado de reparación.

Como dije, no hay recuperación total y a meses de estar en tratamiento dudo que la hubiera... presiento qué tal vez porque las pérdidas son cuantiosas... tampoco es que haya hecho un recuento, alguna vez lo intente y preferí por salud mental dejarlo así.

En ese momento pensé que ya habría un momento mejor... cuando el dolor, la tristeza, el enojo, la angustia se hubieran ido... ¡cuando me invada el divino placer del valemadrismo!.. ¡si Señor! Dije yo... algún día será ...

No, no es hoy, hoy todavía se me apachurra el corazón,  a ratos, muy breves... pero que me hacen decir ¡puta madre!  ¡Que pendeja!

Mi mantra

"Soy una mujer madura y esto también pasará!

No, ya en serio que madrazo...¡auch!.    Adri sentadita en el suelo pensando seriamente en ya levantarse.