Si sabes donde encontrarme, no se lo digas a nadie.

Mi vida no tiene espacios, solo grandes ausencias, busque llenarlas durante años, pero fue inutil hacerlo, hoy solo puedo lamentarme de ello, aunque no he encontrado el consuelo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Sobreviviendo diciembre


Agoniza un año que me ha dejado enormes lecciones,

Entre ellas aprender el camino de vuelta a casa, no fue fácil pero pues regresé después de saber que mi Padre esta enfermo de cáncer….

Que más da, resulté una sentimentalona ….

Es como si mi vida fuera una mala película y ese señor fuera un personaje que nunca jamás apareció en escena, más sin embargo fueron sus acciones las que influyeron en la mayoría de mis decisiones….

Sobra decir que lo había tomado de una manera muy tranquila…. Ir y venir cada 8 días con la Gaviota,  Marielita y mi hijo a cuestas, se torno en parte de mi rutina..…  

Sin embargo, este mes como en todos los demás años me agobia…

Este fin de semana rompí por fin con la rutina y me largue al centro comercial… dispuesta al derroche, sin embargo las luces, los adornos, los escaparates… no lograron mover mi espíritu despilfarrador, regresé a casa sin haber surtido mi siguiente listita.

Unas gafas prada,  pues las que tenía se me rompieron en un borlote en el estadio azul, claro estando metida en la porra de mis azules.

Una bolsa chida acá muy nice para mis libros y mi lap… es que regresé a la escuela… yo no se a que chingados pero ando de escolapia.

Unas botas negras  para los viernes de oficina… pues si, la maldita costumbre de la burocracia, sin embargo estoy en una empresa alemana en que la única diferencia entre un viernes y los demás días de la semana es que te puedes largar temprano a tu casa.

Una cartera para mi ipad… cuando me compré mi tabletita, la puse un protector de pantalla, y un estuche rosa… pero he de haber comido dulce y me apoye en el protector, de otra manera no sé como la pude dejar en un estado de lo más lamentable.

Y ese vestido rojo que planeo usar en la fiesta de fin de año.
 

Pero solo fueron buenos deseos… Ni siquiera pase a buscar los adornos para el árbol de navidad…. Traigo el corazón muy chiquito… no se si pueda sobrevivir diciembre…

Aunque el año que viene se mira prometedor…  ya veremos

viernes, 9 de noviembre de 2012

La vida siguió

Ha pasado ya mucho tiempo desde aquel viernes infame, la verdad es que jamás tuve el tiempo de hacer catarsis, podría suponer que son los ejercicios básicos que se tienen que practicar para empezar a sanar heridas….creo… aunque yo jamás lo he hecho, quizás sea por ello que traigo tanta basura encima, pero chillar y tirarme a la desgracia porque a alguien se le ocurrió joderme, no es lo mio.

Así es que ese viernes recogí mis escasas pertenencias, solo agendas fiscales, cuadernos de notas, algunos libros que jamás tuve tiempo de leer  y llegue a casa, apenas me senté en el sofá, me llamo Ximena, estaba lista para emprender ese viaje a primera hora del día siguiente, metí en una maleta algo de ropa, mi pasaporte, los papeles del viaje y me fui a dormir, sin pensar en nada más.

Así es que desperté el sábado con una migraña terrible, sin embargo todo estaba planeado, así es que nos dirigimos al aeropuerto y nos embarcamos a ese viaje que pretendía ser maravilloso y que se convirtió en una de las peores semanas que hubiese vivido hace ya bastante tiempo.

No…..no fue por haber perdido un puesto que sin duda era importante, esos la vida te los da y te los quita, he pasado por ello infinidad de veces y es lo que menos importa, tal vez tampoco fue por las personas perdidas y  mi lealtad y mi confianza en ellas destruida.

Fue más bien el esfuerzo por continuar y aparentar que no había pasado nada, de sentirte tan vulnerable y de saber una vez más que sin importar cuanto te esfuerces siempre habrá alguien que con un manotazo puede pretender joderte la vida.

Caminar por el mágico mundo de Disney con una sonrisa, y bajo el sol inclemente, mirar como autómata el desfile sin que te conmuevan los muñequitos bailando y sin que te reconforten los abrazos de Woody y Goofy, sentirme tan cerca de la realidad a unos pasos de cosas tan irreales, llegaba exhausta al hotel mientras los niños corrían a meterse a la piscina, me parecían días interminables.

Pero como dije, la vida te da y te quita, estando allá me mandaron avisos para invitarme a integrarme a un proyecto enorme, así es que apenas regresé volví a estar inmersa en un mundo de trabajo, enormes retos.

Mis cuadernos, mis agendas y lo escaso que rescaté lo arrumbé en un rincón y ahí se quedo, la vida fue la que siguió.

Es verdad, dolió………..trabajé incansablemente y tenía objetivos, metas, que de un momento a otro perdieron sentido…

Pero no volví a pensar en nada y nadie hasta hoy que escribo este blog….y solo son cosas e imágenes sin rostro.

martes, 17 de enero de 2012

Traigo perdido el sol

Hay instantes en que quisiera estar en una isla, más bien en una playa desierta, estimo que estar metida en una isla me daría claustrofobia, pero pues si me gustaría andar allá donde quiera que sea tirada en la arena y mirando las olas subir y bajar hasta alcanzar la orilla.

Recién anoche llegue de la oficina, tire mi mochila con la lap dentro a un lado de la puerta y me acurruque en el reposet mientras jugaba con el control pasando de un canal a otro sin detenerme y mirando sin ver la enorme pantalla.

A un día de presentar declaraciones fiscales, no había contactado a mis clientes para que me entregaran sus documentos, así es que tenía mensajes por doquier, solicitando comunicarme con ellos, le llame a uno, pero no contestó, así es que avente también el control me metí en mi pijama de franela y me acosté en mi cama subiendo las cobijas hasta la cabeza.

“Por más que dure la tormenta, el sol volverá a brillar entre las nubes.”