Si sabes donde encontrarme, no se lo digas a nadie.

Mi vida no tiene espacios, solo grandes ausencias, busque llenarlas durante años, pero fue inutil hacerlo, hoy solo puedo lamentarme de ello, aunque no he encontrado el consuelo.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Me va la vida en ello

Quiero morir cuando decline el día,
en Altamar y con la cara al cielo,
donde parezca un sueño la agonía
y el alma un ave que remonta el vuelo.

No escuchar en mis últimos instantes
ya con el cielo y con el mar a solas,
más voces que mis plegarias sollozantes
y el majestuoso tumbo de las olas.

Morir cuando la luz triste retira
sus áureas redes de la onde verde,
y ser como ese sol que lento expira
algo muy luminoso que se pierde.

Morir y joven, antes que destruya
el tiempo, y eleve su gentil corona,
cuando la vida dice ¡aún soy tuya!,
aunque sepamos bien que nos traiciona.


Cuando era pequeña y aprendí esta poesía, me imaginaba en un barco recostada sobre esas sillas que colocan sobre la cubierta, en el medio del océano a las 6.00 de la tarde mientras el sol se ocultaba en el horizonte yo cerraría mis ojos y moriría.

Mientras me he ido haciendo vieja, pensar en la muerte me aterra, no por a donde voy, sino por lo que dejo, no por lo que hice, sino por lo que ya no hare, los días se convirtieron en semanas y las semanas en años y los años se me fueron en un suspiro.

Hace meses compré cuatro bolas de estambre y unas agujas, planeaba sentarme en la noche a tejer aunque fuera una bufanda que probablemente estrenaría en navidad, fue algo muy idiota pero iba pasando por una tienda donde unas respetables señoras estaban tomando clases de tejido y recordé que yo sabía tejer con agujas y en fin, como dije fue algo muy idiota, igual heredé de mi antecesor una colección de 10 libros de John Grishman, aunado a que compré la saga de crepúsculo en ingles pero me quede a la mitad del primer libro y debo confesar que siempre que leo libros en ingles termino con dolor de cabeza. ..nada hice con estas dos cosas..me lleve mi lap a mi casa y me puse a trabajar y trabajar y trabajar...y sigo y sigo y sigo....y la vida se me va...
o como diría Aute, "me va la vida en ello".

Hablando de Aute, el 7 de noviembre me voy al concierto de Joaquín Sabina el que se canceló en julio o quizás haya sido en junio, solo sé que hice mi berrinche porque cargue a mi tarjeta la compra y la recorrieron varios meses…..a ver si a la buena no se me olvida...

Ah…pero antes me daré una vuelta por Campeche, estaré por allá en los Santos Difuntos y comeré pibipollos, bueno regresaré el 2 de noviembre para acompañar a mi peque a pedir calavera y me disfrazaré de Alicia de resident evil.
Esos son mis planes…

lunes, 12 de septiembre de 2011

Cuando uno es mocho

Decía mi madre que uno es mocho cuando anda en la iglesia dándose golpes de pecho todos los días…como Doña Leovita que nadie podía sacarla de la parroquia del Pueblo pero en cuanto salía se convertía en una hija de la chingada.

Crecí con está idea durante la mayor parte de mi vida, y puedo decir que nunca fui mocha por convicción, sino porque la vida me hizo mocha…ni te rías…que es la neta…no es que ande metida en misa porque no creo en los sacerdotes y en la iglesia, bueno algunas son hermosas, nel nada de eso…. pero tiene rato que procuro estar bien con Dios….

Así es… fue en un momento de mi vida bien cabrón… que te puedo decir… ¿que el dolor me rompía el corazón?…naaaaa son mamadas…y son mamadas porque hay dolores tan insoportables que no awantan frases tan pendejas porque te podrían destrozar la razón….si es que alguna vez la tuviste…o quizás haya sido esquizofrenia hereditaria o pendejez extrema….o ve tu a saber…

Pero ahí estaba yo… en la condición de ¡¡no mames, que hago para dejar de sentir!!…cuando levante mis manitas y pedí no que se resolvieran mis estupideces…nel no soy tan wey…esas ni remedio tuvieran…si no, paz en la medida de las posibilidades de quien fuera.
¿Pasó algo?...no lo creo, ni deje de ser estúpida, cabrona mi mucho menos deje de estar loca…solo me sentí mejor…y en mis míseras condiciones era mucho decir.

Porque digo esto….Imaginemos que morí y estoy en las rejas del paraíso y ahí está San Pedrito quien tampoco me simpatiza demasiado…revisando mi hoja de vida…y que me dijera..aquí dice que no puedes entrar…y no vayas a creer que es porque has sido una hija de la chingada eso como quiera pasa… a huevo…No entras porque tienes un enorme pendiente….

¡¡Exacto!!….que me dices de ese ser que paso a ser un objeto inanimado guardado en el expediente de cosas sin importancia…¿quihubo??

Mi padre….ese borrachito que siempre llegaba a casa puteando…del que los únicos recuerdos que guardo es dando soberanas madrizas a mi hermano o a mi nada más para que no chillara por cualquier pendejada…el tipo que gastaba su dinero en sus famosísimas megapedas en la casa mientras mi madre conseguía fiado para darnos de tragar…o demás cosas peores que me pasaron o nos pasaron dignas del sillón de un psicoloco, je estas pendejo si crees que te voy a contar.

En fin…que el sábado mi madre me invitó a desayunar a la casa de la Samaritana…y entre que esto y que lo otro me contó de la cita en Centro Médico y del cáncer del viejito…

¿Qué se hace en estas situaciones?….¿se llora?...a mí se me acomodó un nudo en la garganta… ya no hablemos de deudas, nunca he renegado de lo mucho que le debo….Tal vez el haya pensado y todavía piense que fue un buen padre…¿Quién chingados sabe si se es buen padre?...

Pero ya me imagino caminando rumbo al infierno…con mi maletita en una mano…por no haber podido desempolvar el expediente denominado “mi padre”…..de las cosas sin importancia…